viernes, 28 de agosto de 2015

Pareja homosexual escribe al Papa, les responden e instrumentalizan la carta a favor de la cultura gay

Imagen tomada del perfil de Facebook de Francesca Pardi.
Francesca Pardi es una señora italiana que vive con otra señora y con quien cree que forma un matrimonio. Hay niños en esa forma de convivencia y los crían ambas mujeres. Entre otras ocupaciones, Pardi escribe libros mediante los cuales cuenta historias para niños. Esas historias son el medio por el cual inculca en los menores la visión de que las uniones homosexuales son algo "normal". En Italia ha encontrado oposición entre diferentes sectores que no comulgan con que se transmita esa ideología a los niños. Menos cuando los papás de los infantes ni siquiera están de acuerdo.

La señora Pardi escribió al Papa una vez y no recibió respuesta. Volvió a escribir una segunda vez e incluso le mandó los libros de los cuales es autora. Y esta segunda vez le respondieron: no lo hizo el Papa sino uno de los oficiales de la Secretaría de Estado. En no pocos medios de comunicación se ha querido presentar la respuesta como una palmada de apoyo a la ideología del género que coloca al homosexualismo como algo bueno. Para eso se aduce que en la carta de respuesta aparece una bendición del Papa a la causa promovida por Francesca y su pareja.

El vice director de la sala de prensa de la Santa Sede, voz oficial del Papa, ha salido al paso de las tergiversaciones declarando lo siguiente (la traducción del original italiano es mía):
En respuesta a una carta de Francesca Pardi al Santo Padre, en tono educado y respetuoso, la Secretaria de Estado acusó de recibo de la misma carta con un estilo simple y pastoral, precisando a continuación que se trataba de una respuesta privada y, en consecuencia, no destinada a la publicación (cosa que de todos modos pasó).  
De ninguna manera la carta de la Secretaría de Estado entiende avalar comportamiento y enseñanzas que no están en sintonía con el Evangelio, al contrario, invita "a una siempre más prolífera actividad al servicio de las jóvenes generaciones y a la difusión de los auténticos valores humanos y cristianos". La bendición del Papa al final de la carta es a la persona y no a eventuales enseñanzas que no están en línea con la doctrina de la Iglesia sobre la teoría de génder, que no ha cambiado mínimamente, como muchas veces se ha dicho, incluso en fechas recientes el Santo Padre. En consecuencia, está completamente fuera de lugar una instrumentalización del contenido de la carta.
Del comunicado emergen varias cosas que no se están diciendo en la prensa: 1) primero que han publicado la carta cuando se les pidió no hacerlo; 2) que la carta no la escribió el Papa sino uno de sus secretarios, concretamente de la Secretaría de Estado que a donde llega la correspondencia; 3) que es una carta de "acuse de recibo" (o sea, de esas para avisar que se ha recibido la correspondencia enviada); 4) que no avala la ideología del género; 5) que la bendición es para la persona, no para las ideas que la persona promueve y 6) que se está pasando por alto lo que textualmente sí dice la carta: invita a difundir "los auténticos valores humanos y cristianos" (entre los cuales no está el homosexualismo).

Una cosa que no dice el comunicado es que las cartas que la secretaría de Estado envía a nombre del Papa suelen ser cartas modelos mejor conocidas como machotes: es decir, textos que se mandan igual a todos los que escriben y en los cuales sólo suele cambiar el nombre del destinatario. Pero para manipular y hacer creer que el Papa apoya lo que no se pueden decir sólo parcialidades.