martes, 24 de febrero de 2015

México litiga contra el Vaticano por un mensaje de correo electrónico del Papa (a propósito del narcotráfico)

A la izquierda el canciller de relaciones exteriores de México, el sr. José Antonio Meade.

El Papa Francisco usa el correo electrónico. Tiene una cuenta desde que era arzobispo de Buenos Aires y la sigue utilizando. Como es comprensible, recibe y contesta mensajes. Uno de ellos, del pasado 21 de febrero de 2015, ha terminado por convertirse en fuente de tensiones diplomáticas a alto nivel entre México y el Vaticano.

En respuesta a un correo electrónico del legislador Gustavo Vera, también dirigente de una ONG («La Alameda»), donde era informado del avance del narcotráfico en Argentina, el Papa contestó diciendo que «ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización».

La expresión ha saltado a la prensa internacional. El País (España) titulaba: «El Papa pide a Argentina que evite la “mexicanización” de la violencia»; La Nación (Argentina) repasaba la vuelta al mundo de un mail del Papa con el título «Recorrió el mundo la frase del papa Francisco sobre la mexicanización»; BBC (Gran Bretaña) mencionaba que «El Papa dice que Argentina puede mexicanizarse y Peña Nieto se queja»; y en México dos de los principales periódicos referían así sus informaciones: «Exige cancillería al Papa no estigmatizar a México» (El Universal); y «Habrá protesta oficial por el llamado del Papa a evitar la mexicanización de Argentina» (La Jornada).

Efectivamente, el gobierno mexicano presentó una queja formal ante la representación diplomática del Vaticano en México, el lunes 23 de febrero, por medio de su canciller de relaciones exteriores, José Antonio Meade, y llamó a consulta al nuncio pontificio en el país.

En declaraciones a la prensa el canciller mexicano ha comentado que observa con tristeza y preocupación las palabras del Papa. Y añadió: «Nos parece que más que buscar estigmatizar a México o a cualquier otra región de los países latinoamericanos, lo que debiera es buscarse mejores enfoques, mejores espacios de dialogo y mayores espacios de reconocimiento de los esfuerzos que México y Latinoamérica hacen respecto de un tema que mucho nos preocupa y que mucho esfuerzo nos ha implicado».

Aunque estemos en la era digital no deja de sorprender el alcance y consecuencias que puede llegar a tener un mensaje privado de correo electrónico. ¿Qué decir ante este hecho?

Desde un punto de vista estrictamente mediático la mayoría de los artículos de prensa «conflictualizan» el mensaje del Papa, maximizan el alcance (como si efectivamente estuviese dirigido a todos los argentinos) y olvidan precisar el contexto (comunicación privada). Respecto a este último punto no deja de impresionar que una persona (el señor Gustavo Vera) haga público lo que no está destinado a ese fin. Precisamente por ese cariz «familiar» no debería olvidarse el tono que suelen tener las conversaciones con personas conocidas donde el lenguaje tiende a lo coloquial. O en otras palabras: que no es lo mismo escribirle un mensaje privado a un conocido que expresarse públicamente con palabras propias de la dimensión pública de las cosas. Y esto es uno de los dos factores que debería pensar también la diplomacia.

Digo uno de los dos factores porque el segundo sería: «¿y no tendrá el Papa razón en lo que dice?». En su mensaje de correo electrónico el Papa Francisco menciona que quienes le han referido la situación de México han sido los propios obispos mexicanos (que le visitaron en el primer semestre de 2014). Gracias a ellos tiene información de primera mano sobre el estado de un país como la república Mexicana. No se puede decir que esté mintiendo (de acuerdo a datos de la Secretaría de Gobernación, en México han muerto por causas vinculadas al narcotráfico, en el periodo 2006-2012, 70 mil personas) y, no menos importante, no se puede estar más de acuerdo en el deseo de que ningún otro país padezca la misma situación que México en el campo del narcotráfico, las drogas y todo lo que gira en torno a esas realidades.

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El mensaje íntegro de correo electrónico es el siguiente:

«Querido hermano: gracias por tu correo. Veo tu trabajo incansable a todo vapor. Pido mucho para que Dios te proteja a vos y a los alamedenses. Y ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror.

Mañana me voy, por una semana, a hacer Ejercicios Espirituales con la Curia Romana. Una semana de oración y meditación me hará bien.

Te deseo cosas buenas. Saludos a tu madre. Y, por favor, no te olvides de rezar por mí.

Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide.

Fraternalmente, Francisco».

miércoles, 18 de febrero de 2015

La papamanía continúa: para julio de 2015 un «peluche» con la figura del Papa


Bleacher Creatures es una empresa conocida por la elaboración de muñecos de felpa, especialmente con las formas de celebridades del mundo del deporte, la música o incluso la política. Para julio de 2015 ofrecerá un muñeco de felpa del todo especial: al Papa Francisco. En su web lo dicen abiertamente: «El Papa es uno de los líderes más queridos e influyentes en la tierra. Ahora se puede llevar a casa al Papa ... ¡en felpa!». El costo del muñeco es de 19.99 dólares y está disponible sólo bajo demanda.

Si se lee con atención lo que advierte la empresa a quien quiere ordenar su nuevo producto parece indicar que la producción de los muñecos puede detenerse. ¿La razón? El Vaticano tiene los derechos de imagen del Papa y el uso de una imagen con propiedad, sin autorización, supone violación de derechos. Tal vez podrán llegar a algún acuerdo y encauzar parte o la totalidad de eventuales compras a obras de caridad.

martes, 17 de febrero de 2015

Cuando los políticos apelan al Papa que marca tendencia: el excelente estado moral de salud del pontificado

El papado atraviesa por uno de sus mejores estados de salud y una de las manifestaciones más claras es la autoridad moral con que el mundo mira hoy en día al Vaticano. Tal vez en ningún otro momento de la historia moderna el papado había gozado de tal reputación especialmente fuera del radio cultural cristiano.

Ejemplos de ese estado de salud son las frecuentes citas que los políticos del mundo hacen de las palabras del Papa para dar sostén moral a sus iniciativas o colocarse en sintonía con el pensamiento socialmente aceptado –y popularmente redituable– del primer pontífice latinoamericano.

En diciembre de 2014 el presidente israelí Reuven Rivli se apoyó en palabras del Papa Francisco para condenar los actos de violencia cometidos en nombre de la religión. Lo hizo durante unas palabras ante líderes religiosos de la zona.

En Estados Unidos el discurso político más importante del año es el así llamado «Discurso sobre el estado de la nación» que rinde anualmente el presidente ante el Congreso. El 20 de enero de 2015, tratando el tema del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, el presidente Obama dijo: «Como Su Santidad Francisco ha dicho, la diplomacia es la obra de “pequeños pasos”. Estos pequeños pasos se han sumado a una nueva esperanza para el futuro de Cuba» (el discurso completo puede leerse en este enlace). Era la primera que un presidente americano citaba a un Papa en un momento y ante un auditorio como esos. El 24 de septiembre de 2015 el Papa hablará ante esas mismas personas y en ese mismo lugar. También será la primera vez que el Congreso de los Estados Unidos acoja a un Papa.

Ciertamente no es la primera vez que Obama apelaba al Papa Francisco. Lo había hecho públicamente el 17 de diciembre de 2014 al dar a conocer el desbloqueo del embargo a Cuba y el restablecimiento de las relaciones con Cuba: «Para aquellos que han apoyado estas medidas, les doy las gracias por ser socios de nuestros esfuerzos. En particular, quiero dar las gracias a Su Santidad, Francisco, cuyo ejemplo moral nos muestra la importancia de proseguir el mundo como debe ser, en lugar de simplemente conformarse con el mundo tal como es» (el discurso completo puede leerse en este enlace).

También el presidente cubano Raúl Castro externó públicamente en diciembre de 2014 su gratitud por la acción del Papa y la Santa Sede en pro del restablecimiento de las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos: «Quiero agradecer y reconocer el apoyo del Vaticano y especialmente del Papa Francisco al mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos» (el audio puede escucharse en este enlace -minuto 4:30-).

En Italia no ha faltado la apelación al Santo Padre en el discurso de investidura del nuevo presidente, Mattarella, del pasado 3 de febrero de 2015. No podía ser para menos visto el contexto de crisis institucional y la situación de crisis de la política italiana: «La corrupción ha alcanzado un nivel inaceptable. Devora recursos que podrían ser destinados a los ciudadanos. Impide la correcta explicación de las reglas del mercado […] El actual Pontífice, Francisco, a quien agradezco por el mensaje de felicitación que ha querido enviarme, ha usado palabras severas contra los corruptos: “Hombres de buenas maneras, pero de malos hábitos”» (el discurso completo puede leerse en este enlace).

Pero no sólo es en ámbito estrictamente político donde los líderes mundiales hablan del Papa. En Twitter el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha salido en defensa pública del Papa tras algunos ataques por su opinión en torno al tema de la libertad de expresión. El 23 de enero escribía en un tuit de forma irónica: «“El Papa nos ha fallado”, dicen los recaderos del poder mediático, porque Francisco dijo que la libertad de expresión tiene límites...» (sic). No es el único tuit dedicado al Papa quien, por cierto, en enero de 2015 ha superado los 18 millones de seguidores en Twitter.

Unas semanas más tarde, el 2 de febrero, el mismo Correa compartiría en la misma red de microblog el famoso video donde un periodista argentino pone en su lugar a la editora de una revista satírica que se burla del Papa colocándolo en la portada de su publicación de una forma bastante grotesca (véase en este enlace).


Incluso el presidente venezolano Nicolás Maduro, en un periodo de evidente declive de popularidad, se ha referido expresamente al Papa. Lo hizo, por ejemplo, el 7 de febrero de 2015 en estos términos: «Yo creo, de verdad, que el papa Francisco está desarrollando una nueva dimensión del humanismo cristiano y está derramando el humanismo cristiano originario, auténtico, transformador en el mundo, porque el humanismo de Cristo vino a transformar la humanidad».

Estas y otras muchas referencias reflejan no sólo el liderazgo global sino también el influjo y hoja de ruta marcada por el Papa Francisco. En términos de comunicación bien puede decirse que el mensaje originalmente dirigido a la Iglesia está superando las fronteras del ámbito estrictamente religioso al grado de influir positivamente en la esfera pública.

jueves, 5 de febrero de 2015

Abusos en la Iglesia: Francisco pone las cosas claras a los obispos y superiores de congregaciones religiosas

En la línea de tolerancia cero iniciada hacia el final del pontificado de Juan Pablo II y aplicada y desarrollada especialmente por Benedicto XVI, Papa Francisco ha remitido a todos los obispos-presidentes de las Conferencias Episcopales católicas de todo el mundo, y a los superiores de congregaciones religiosas, una carta donde explica las funciones de la Pontificia Comisión para la Tutela de Menores que se ha instituido a nivel Iglesia Católica y pide total colaboración con ella.

La carta es esta:

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A los Presidentes de las Conferencias Episcopales

y los Superiores de los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica

En marzo del año pasado instituí la Pontificia Comisión para la tutela de menores, anunciada ya en diciembre de 2013, con el fin de ofrecer propuestas e iniciativas orientadas a mejorar las normas y los procedimientos para la protección de todos los menores y adultos vulnerables, y he llamado a formar parte de dicha Comisión a personas altamente cualificadas y notorias por sus esfuerzos en este campo.

El siguiente mes de julio, en la reunión que tuve con algunas personas que han sido objeto de abusos sexuales por parte de sacerdotes, me sentí conmovido e impresionado por la intensidad de su sufrimiento y la firmeza de su fe. Esto confirmó una vez más mi convicción de que se debe continuar haciendo todo lo posible para erradicar de la Iglesia el flagelo del abuso sexual de menores y adultos vulnerables, y abrir un camino de reconciliación y curación para quien ha sufrido abusos.

Por estas razones, he añadido el pasado mes de diciembre nuevos miembros a la Comisión, en representación de las Iglesias particulares de todo el mundo. Y dentro de pocos días, todos estos miembros se reunirán en Roma por primera vez.

En este contexto, considero que la Comisión será un nuevo, válido y eficaz instrumento para ayudarme a animar y promover el compromiso de toda la Iglesia en sus diversos ámbitos —Conferencias Episcopales, diócesis, Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, etc.— para poner en práctica las actuaciones necesarias para garantizar la protección de los menores y adultos vulnerables, y dar respuestas de justicia y misericordia.

Las familias deben saber que la Iglesia no escatima esfuerzo alguno para proteger a sus hijos, y tienen el derecho de dirigirse a ella con plena confianza, porque es una casa segura. Por tanto, no se podrá dar prioridad a ningún otro tipo de consideración, de la naturaleza que sea, como, por ejemplo, el deseo de evitar el escándalo, porque no hay absolutamente lugar en el ministerio para los que abusan de los menores.

También se debe vigilar atentamente que se cumpla plenamente la circular emanada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 3 de mayo de 2011, para ayudar a las Conferencias Episcopales en la preparación de las líneas maestras para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte de clérigos. Es importante que las Conferencias Episcopales adopten un instrumento para revisar periódicamente las normas y comprobar su cumplimiento.

Corresponde al Obispo diocesano y a los Superiores mayores la tarea de verificar que en las parroquias y en otras instituciones de la Iglesia se garantice la seguridad de los menores y los adultos vulnerables. Como expresión del deber de la Iglesia de manifestar la compasión de Jesús a los que han sufrido abuso sexual, y a sus familias, se insta a las diócesis y los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica a establecer programas de atención pastoral, que podrán contar con la aportación de servicios psicológicos y espirituales.

Por todos estos motivos, pido vuestra colaboración plena y atenta con la Comisión para la tutela de los menores. La tarea que le he encomendado incluye la asistencia a vosotros y a vuestras Conferencias, mediante un intercambio mutuo de «praxis virtuosas» y de programas de educación, formación e instrucción por lo que se refiere a la respuesta que se ha de dar a los abusos sexuales.

Que el Señor Jesús infunda en cada uno de nosotros, ministros de la Iglesia, ese amor y esa predilección por los pequeños que ha caracterizado su presencia entre los hombres, y que se traduce en una responsabilidad especial respecto al bien de los menores y adultos vulnerables. Que María Santísima, Madre de la ternura, nos ayude a cumplir, con generosidad y rigor, nuestro deber de reconocer humildemente y reparar las injusticias del pasado, y a ser siempre fieles a la tarea de proteger a quienes son los predilectos de Jesús.

Vaticano, 2 de febrero de 2015 
Fiesta de la Presentación del Señor 
Francisco Papa

martes, 3 de febrero de 2015

18 breves reflexiones del Papa para aprovechar la comunicación (y los medios de comunicación) en la familia

Desde hace 49 años la Iglesia católica dedica una jornada al ámbito de las comunicaciones sociales. Para animar esa jornada el Papa escribe un mensaje que profundiza en algún aspecto de la comunicación. Para la edición 2015 el Santo Padre quiso profundizar en el binomio familia y comunicación titulando su mensaje Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor. A continuación un resumen de los 11 principales puntos:

1. [...] la familia es el primer lugar donde aprendemos a comunicar. Volver a este momento originario nos puede ayudar, tanto a comunicar de modo más auténtico y humano, como a observar la familia desde un nuevo punto de vista.

2. [...] la visita de María a Isabel [...] nos muestra ante todo la comunicación como un diálogo que se entrelaza con el lenguaje del cuerpo. [...] Exultar por la alegría del encuentro es [...] el arquetipo y el símbolo de cualquier otra comunicación que aprendemos incluso antes de venir al mundo.

3. El seno materno que nos acoge es la primera «escuela» de comunicación, hecha de escucha y de contacto corpóreo, donde comenzamos a familiarizarnos con el mundo externo en un ambiente protegido y con el sonido tranquilizador del palpitar del corazón de la mamá.

4. Después de llegar al mundo, permanecemos en un «seno», que es la familia. Un seno hecho de personas diversas en relación; la familia es el «lugar donde se aprende a convivir en la diferencia» [...] cuanto más amplio es el abanico de estas relaciones y más diversas son las edades, más rico es nuestro ambiente de vida.

5. Nosotros no inventamos las palabras: las podemos usar porque las hemos recibido. En la familia se aprende a hablar la lengua materna, es decir, la lengua de nuestros antepasados. En la familia se percibe que otros nos han precedido, y nos han puesto en condiciones de existir y de poder, también nosotros, generar vida y hacer algo bueno y hermoso. Podemos dar porque hemos recibido, y este círculo virtuoso está en el corazón de la capacidad de la familia de comunicarse y de comunicar; y, más en general, es el paradigma de toda comunicación.

6. [...] la familia es también el contexto en el que se transmite esa forma fundamental de comunicación que es la oración. [...] la mayor parte de nosotros ha aprendido en la familia la dimensión religiosa de la comunicación, que en el cristianismo está impregnada de amor, el amor de Dios que se nos da y que nosotros ofrecemos a los demás.

7. Lo que nos hace entender en la familia lo que es verdaderamente la comunica-ción como descubrimiento y construcción de proximidad es la capacidad de abra-zarse, sostenerse, acompañarse, descifrar las miradas y los silencios, reír y llorar juntos, entre personas que no se han elegido y que, sin embargo, son tan impor-tantes las unas para las otras.

8. La familia es, más que ningún otro, el lugar en el que, viviendo juntos la coti-dianidad, se experimentan los límites propios y ajenos, los pequeños y grandes problemas de la convivencia, del ponerse de acuerdo.

9. No existe la familia perfecta, pero no hay que tener miedo a la imperfección, a la fragilidad, ni siquiera a los conflictos; hay que aprender a afrontarlos de manera constructiva.

10. [...] la familia es una escuela de perdón. El perdón es una dinámica de comunicación: una comunicación que se desgasta, se rompe y que, mediante el arrepentimiento expresado y acogido, se puede reanudar y acrecentar.

11. [...] en un mundo donde tan a menudo se maldice, se habla mal, se siembra cizaña, se contamina nuestro ambiente humano con las habladurías, la familia puede ser una escuela de comunicación como bendición.

12. [...] el único modo para romper la espiral del mal, para testimoniar que el bien es siempre posible, para educar a los hijos en la fraternidad, es en realidad bendecir en lugar de maldecir, visitar en vez de rechazar, acoger en lugar de combatir.

13. [...] los medios de comunicación más modernos [...] pueden tanto obstaculizar como ayudar a la comunicación en la familia y entre familias. Obstaculizar si se convierten en un modo de sustraerse a la escucha, de aislarse de la presencia de los otros, de saturar cualquier momento de silencio y de espera [...] favorecer si ayudan a contar y compartir, a permanecer en contacto con quienes están lejos, a agradecer y a pedir perdón, a hacer posible una y otra vez el encuentro.

14. Redescubriendo [...] este centro vital que es el encuentro, este «inicio vivo», sabremos orientar nuestra relación con las tecnologías, en lugar de ser guiados por ellas.

15. El desafío [...] es [...] volver a aprender a narrar, no simplemente a producir y consumir información. [...] La información es importante pero no basta, porque a menudo simplifica, contrapone las diferencias y las visiones distintas, invitando a ponerse de una u otra parte, en lugar de favorecer una visión de conjunto.

16. La familia [...] es un ambiente en el que se aprende a comunicar en la proximidad y un sujeto que comunica, una «comunidad comunicante».

17. Los medios de comunicación tienden en ocasiones a presentar la familia como si fuera un modelo abstracto que hay que defender o atacar, en lugar de una realidad concreta que se ha de vivir; o como si fuera una ideología de uno contra la de algún otro, en lugar del espacio donde todos aprendemos lo que significa comunicar en el amor recibido y entregado.

18. Narrar significa [...] comprender que nuestras vidas están entrelazadas en una trama unitaria, que las voces son múltiples y que cada una es insustituible.