miércoles, 28 de enero de 2015

¿Es verdad que el Papa recibió a un transexual? ¿Qué significado tiene eso?


Pasó el 24 de enero de 2015: Papa Francisco recibió de forma privada a un transexual español en el Vaticano. La historia se ha conocido porque la persona en cuestión lo refirió a un diario local de su país y de ahí saltó a la gran prensa con connotaciones y lecturas que no corresponden a la realidad.

Diego Neria Lejarraga es el nombre del transexual recibido por el Papa. Tiene 48 años y es oriundo de Plascencia, Extremadura, España. Diego nació mujer pero realizó una operación de cambio de aspecto de sus órganos genitales externos (la incorrectamente conocida como «operación de cambio de sexo») cuando tenía 40 años, tras la muerte de su mamá. Ya antes, como ahora, había estado involucrado activamente en la vida de su parroquia aunque experimentó cierto rechazo tras la operación. No obstante, ha recibido atención cercana del obispo de Plascencia, Amadeo Rodríguez Magro, quien le invitó a escribirle al Papa. El Papa le respondió en diciembre de 2014 y en enero le ha recibido de forma privada. Hasta ahí los hechos que responden a lo que la pastoral de la Iglesia enseña a cualquier pastor, incluido el Papa. Ver un gesto así como algo excepcional parece ser más bien el resultado de la ignorancia de la pastoral que la Iglesia realiza hacia personas como ésta y, en general, hacia todas aquellas que sufren de alguna manera.

Sobre lo tratado en el encuentro privado el mismo Diego ha dicho: «Lo que pasó en esa reunión, lo que allí se dijo es algo que se queda para las personas que participamos en el encuentro. Porque es algo que quiero vivir en la más estricta intimidad» (Diario Hoy, 27.01.2015). Habiendo sido un acto privado del Papa la Santa Sede no emite comunicados ni habría de esperarlos.

Diego en imagen de archivo publicada por el diario Hoy de Extremadura.
Algunos periódicos han querido insinuar en este hecho un gesto práctico de condescendencia a la cultura gay por parte del Papa Francisco recordando machaconamente aquellas palabras del mismo Pontífice en el vuelo de Río de Janeiro a Roma: «¿Quién soy yo para juzgarlo?». Ante esto habría que recordar tres cosas:

1. El contexto. Las palabras completas de aquella ocasión fueron: 
«Creo que cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir el hecho de ser una persona gay, del hecho de hacer un lobby, porque ningún lobby es bueno. Son malos. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?».
2. No olvidar otras palabras dichas en análogas circunstancias (el vuelo de regreso de Manila a Roma) y en el que no ha dado pie a dudas al subrayar la colonización ideológica de la cultura gay.

3. Finalmente una distinción: homosexualidad y transexualidad no son lo mismo. En el primer caso el hombre o la mujer homosexuales no tienen problema con su identidad de hombre o mujer sino con la atracción hacia personas de su mismo sexo. En el caso de los transexuales hay algo diferentes: constatan las características físicas sexuadas de su cuerpo (femenino o masculino) pero psicológicamente no se identifican con él.

En las universidades pontificias, y en general en los seminarios, los futuros sacerdotes son instruidos en estas y otras distinciones. Suponiendo la valoración moral que la Iglesia da a todas esas inclinaciones, es la teología pastoral la que ofrece las pautas para atenderlas y, en la medida de lo posible, ofrecer a las personas interesadas una ayuda espiritual y acompañamiento en sus circunstancias concretas. Suponer, inventar, tergiversar, interpretar o voluntariamente contradecir lo que no pasa no es otra cosa que hacer ficción.

martes, 20 de enero de 2015

De la curiosa manera de rendir honores al Papa: samba con carrozas y trajes especiales

Una escuela de samba de origen argentino ha querido honrar de una manera bastante peculiar al Papa: creando un espectáculo dedicado a él. El conjunto se llama Ara Yevi y el homanaje se ha tributado al pontífice a inicios del mes de enero de 2015 en Gualeguaychú, Argentina. En total se han preparado cuatro carrozas y es evidente el sello "franciscano" que han querido darle. Esperan que este adelanto sirva para atraer más turismo para el carnaval del próximo mes de febrero, en los días previos a la Semana Santa. No digo que esto esté bien o mal: estoy diciendo que ha sucedido.







lunes, 19 de enero de 2015

¿Por qué sufren los niños? Las respuestas de Papa Francisco y Benedicto XVI


¿Por qué sufren los niños? Esa ha sido la pregunta planteada al Papa Francisco por una niña filipina durante un encuentro con jóvenes en Manilas (una pregunta que, como hemos evidenciado en otro blog, dejó conmocionados a todos, Papa incluido). Esa es la pregunta que le hizo otra niña asiática, en este caso de Japón (Elena), a Benedicto XVI en 2011. ¿Qué respondió uno y otro pontífice?

Benedicto XVI dijo:
También yo me pregunto: ¿por qué es así? ¿Por qué tenéis que sufrir tanto, mientras otros viven cómodamente? Y no tenemos respuesta, pero sabemos que Jesús ha sufrido como vosotros, inocentes, que Dios verdadero se muestra en Jesús, está a vuestro lado. Esto me parece muy importante, aunque no tengamos respuestas, aunque permanezca la tristeza: Dios está a vuestro lado, y tenéis que estar seguros de que esto os ayudará. Y un día podremos comprender por qué ha sucedido esto. En este momento me parece importante que sepáis que "Dios me ama", aunque parezca que no me conoce. No, me ama, está a mi lado, y tenéis que estar seguros de que en el mundo, en el universo, hay muchas personas que están a vuestro lado, que piensan en vosotros, que hacen todo lo que pueden por vosotros, para ayudaros. Y ser conscientes de que, un día, yo comprenderé que este sufrimiento no era algo vacío, no era inútil, sino que detrás del sufrimiento hay un proyecto bueno, un proyecto de amor. No es una casualidad. Siéntete segura. Estamos a tu lado, al lado de todos los niños japoneses que sufren, queremos ayudaros con la oración, con nuestros actos, y debéis estar seguros de que Dios os ayuda. Y de este modo rezamos juntos para que os llegue la luz cuanto antes.
Y el Papa Francisco, cuatro años después respondió:
[…] el núcleo de la pregunta casi no tiene respuesta. Solamente cuando somos capaces de llorar sobre las cosas que tú viviste, podemos entender algo y responder algo. La gran pregunta para todos: «¿Por qué sufren los niños?, ¿por qué sufren los niños?» Recién cuando el corazón alcanza a hacerse la pregunta y a llorar, podemos entender algo.  
Existe una compasión mundana que no nos sirve para nada. […] Una compasión que, a lo más, nos lleva a meter la mano en el bolsillo y a dar una moneda. Si Cristo hubiera tenido esa compasión, hubiera pasado, curado a tres o cuatro y se hubiera vuelto al Padre. Solamente cuando Cristo lloró y fue capaz de llorar, entendió nuestros dramas.  
Queridos chicos y chicas, al mundo de hoy le falta llorar. Lloran los marginados, lloran aquellos que son dejados de lado, lloran los despreciados, pero, aquellos que llevamos una vida más o menos sin necesidades, no sabemos llorar.  
Ciertas realidades de la vida se ven solamente con los ojos limpios por las lágrimas. Los invito a que cada uno se pregunte: «¿Yo aprendí a llorar? ¿Yo aprendí a llorar cuando veo un niño con hambre, un niño drogado en la calle, un niño que no tiene casa, un niño abandonado, un niño abusado, un niño usado por una sociedad como esclavo?». ¿O mi llanto es el llanto caprichoso de aquel que llora porque le gustaría tener algo más?  
[…] Esto es lo primero que yo quisiera decirles: aprendamos a llorar, como ella nos enseñó hoy. No olvidemos este testimonio. La gran pregunta: ¿Por qué sufren los niños?, la hizo llorando; y la gran respuesta que podemos hacer todos nosotros es aprender a llorar.
Jesús, en el Evangelio, lloró. Lloró por el amigo muerto. Lloró en su corazón por esa familia que había perdido a su hija. Lloró en su corazón cuando vio a esa pobre madre viuda que llevaba a enterrar a su hijo. Se conmovió y lloró en su corazón cuando vio a la multitud como ovejas sin pastor. Si ustedes no aprenden a llorar, no son un buen cristiano. Y éste es un desafío. […] hoy nos han planteado este desafío.  
[…] Cuando nos hagan la pregunta: «¿Por qué sufren los niños? ¿Por qué sucede esto o esto otro o esto otro de trágico en la vida?», que nuestra respuesta sea o el silencio o la palabra que nace de las lágrimas. Sean valientes. No tengan miedo a llorar.
Este post podría llamarse "la continuidad entre dos papas". En el fondo las respuestas van en la misma dirección.

jueves, 15 de enero de 2015

La opinión personal del Papa Francisco sobre el caso Charlie Hebdo: si uno dice una mala palabra en contra de mi mamá puede esperarse un puñetazo


En el contexto de la rueda de prensa de 50 minutos, durante el vuelo que llevaba al Papa Francisco de Sri Lanka a Filipinas, uno de los periodistas franceses que se encontraban en el avión formuló una pregunta al Santo Padre sobre los sucesos acaecidos en Francia (asesinato de algunas personas que dirigían y/o colaboraban con la revista satírica Charlie Hebdo por parte de terroristas islámicos), especialmente sobre el binomio libertad religiosa y libertad de expresión. La pregunta concreta y respuesta fueron:
-Santo Padre, ayer a la mañana durante la misa habló de la libertad religiosa como de un derecho humano fundamental. Pero en el respeto de las diversas religiones, ¿hasta qué punto puede ir la libertad de expresión, que también es un derecho humano fundamental?  
-Gracias por esta pregunta que es muy inteligente, es buena. Creo que los dos son derechos humanos fundamentales, tanto la libertad religiosa, como la libertad de expresión. Pero... ¿Usted es francés? Vayamos a París, hablemos claro. No se pude esconder la verdad: cada uno tiene el derecho de practicar su propia religión sin ofender, libremente. Y así hacemos y queremos hacer todos. Segundo, no se puede ofender, o hacer la guerra, matar en nombre de la propia religión, es decir, en nombre de Dios. A nosotros lo que pasa ahora, nos asombra. Pero pensemos en nuestra historia: ¿cuántas guerras de religión tuvimos? Piense en la Noche de San Bartolomé. ¿Cómo se entiende esto? También nosotros fuimos pecadores en esto, pero no se puede matar en nombre de Dios, es una aberración. Matar en nombre de Dios es una aberración. Esto es lo principal de la libertad de religión: se debe hacer con libertad, sin ofender, pero sin imponer y sin matar.

La libertad de expresión: cada uno no sólo tiene la libertad, sino que tiene el derecho y la obligación de decir lo que piensa para ayudar al bien común. Si un diputado o un senador no dice lo que piensa que es el verdadero camino, no colabora al bien común. Y no sólo estos, sino tantos otros. Tenemos la obligación de decir abiertamente, tener esta libertad, pero sin ofender. Porque, es verdad que no se puede reaccionar violentamente. Pero si el doctor Gasbarri, gran amigo, dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. ¡Es normal! No se pude provocar, no se puede insultar la fe de los demás. No se le puede tomar el pelo a la fe. No se puede.

Benedicto XVI en un discurso, no me acuerdo cuál, había hablado de esta mentalidad post positivista, de la metafísica post positivista, que llevaba a creer que las religiones o las expresiones religiosas son una suerte de subculturas, que son toleradas, pero que son poca cosa, no son parte de la cultura ilustrada. Y esta es un herencia de la Ilustración, eh. Hay mucha gente que habla mal de otras religiones o de las religiones, les toma el pelo, digamos que juguetea con las religiones de los otros. Y estos provocan y puede pasar lo que le podría pasar al doctor Gasbarri si dice algo en contra de mi mamá, ¿no? Es decir, ¡hay un límite! Cada religión tiene dignidad, cualquier religión que respeta la vida, la persona humana. Y yo no puedo tomarle el pelo. Y esto es un límite. Tomé este ejemplo de límite, para decir que en esto de la libertad de expresión hay límites, como el de mi mamá. No sé si logré responder la pregunta.
L´Osservatore Romano publica en su edición del viernes 16 de enero una crónica en italiano de la rueda de prensa que trató más temas (véase en este enlace). El rotativo francés Le Vie destaca también la pregunta y respuesta con un adecuado titular y análogamente lo hace Le Figaro

La traducción al español de la pregunta y la respuesta es de Elisabetta Piqué, corresponsal del diario argentino La Nación en el Vaticano.

domingo, 11 de enero de 2015

El estado estadístico actual del Colegio Cardenalicio en el Pontificado de Papa Francisco


El domingo 4 de enero el Papa Francisco anunció que el Colegio Cardenalicio contaría con nuevos cardenales que serían creados en el consistorio del próximo mes de febrero. Tras este anuncio, ¿cómo queda el senado del Papa?

Pew Research ha elaborado un par de gráficos en los que destaca que aunque Europa sigue siendo el continente con más cardenales, la balanza se inclina hacia otros continentes donde hay más católicos: concretamente han aumentado en Asia-Pacífico de un 9% del total de cardenales en 2013 a un 13% en 2015; África subshariana pasa de 9% en 2013 a 11% en 2015.



También Luis Badilla ha hecho para Il Sismógrafo esta serie de infografías:










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La principal agencia de noticias en Italia, ANSA, publicó un cable de prensa el 9 de enero de 2015 en el que refería que el Papa podría elevar a 140 el número de cardenales electores (actualmente el límite es de 120). En la misma nota refería que la propuesta habría sido formulada por el Cardenal Antonio Cañizares, actual arzobispo deValencia, España, quien anteriormente fue prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. Según ANSA, esta propuesta sería motivo de discusión en el consistorio del mes de febrero de 2015 entre el Papa y el Colegio Cardenalicio.

sábado, 10 de enero de 2015

El Papa Francisco y su opinión sobre la inutilidad del yoga


Es la primera vez que el Papa habla del yoga y de los cursos zen. Ha sido bastante claro. La referencia completa (tomada de Radio Vaticana) es ésta:

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Sólo el Espíritu Santo vuelve el corazón dócil a Dios y a la libertad. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta. Y añadió que los dolores de la vida pueden hacer que una persona se encierre en sí misma, mientras el amor la hace libre. 
Una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios, ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar. Este poder sólo lo tiene el Espíritu Santo. El Papa meditó sobre el episodio del Evangelio de Marcos – el que sigue a la multiplicación de los panes y de los peces en el que los Discípulos se asustan al ver a Jesús que camina hacia ellos sobre el agua – y que concluye con una consideración acerca del porqué de aquel susto: los Apóstoles no habían comprendido el milagro de los panes porque “su corazón estaba endurecido”. 
Vida dura y murallas de protección Un corazón puede ser de piedra por tantos motivos, observó Francisco. Por ejemplo, a causa de “experiencias dolorosas”. Sucede a los discípulos de Emaús, temerosos de hacerse ilusiones “otra vez”. Sucede a Tomás que rechaza creer en la Resurrección de Jesús. El Pontífice también indicó que “otro motivo que endurece el corazón es la cerrazón en sí mismo”: 
“Hacer un mundo en sí mismo, cerrado. En sí mismo, en su comunidad o en su parroquia, pero siempre cerrazón. Y la cerrazón puede girar en torno a tantas cosas: pensemos en el orgullo, en la suficiencia, pensar que yo soy mejor que los demás, también en la vanidad, ¿no? Existen el hombre y la mujer espejo, que están encerrados en sí mismos para verse a sí mismo continuamente, ¿no? Estos narcisistas religiosos, ¿no? Tienen el corazón duro, porque están cerrados, no están abiertos. Y tratan de defenderse con estos muros que crean a su alrededor”. 
La seguridad de la prisión También está quien se atrinchera detrás de la ley, aferrándose a la “letra” a lo que establecen los mandamientos. Aquí – afirmó el Papa – lo que endurece el corazón es un problema de “falta de seguridad”. Y quien busca solidez en lo que dicta la ley está seguro – añadió Francisco con un poco de ironía – como “un hombre o una mujer en la celda de una cárcel detrás de los barrotes: es una seguridad sin libertad”. Es decir, lo opuesto de lo que “vino a traernos Jesús, la libertad”: 
“El corazón, cuando se endurece, no es libre y si no es libre es porque no ama: así terminaba el Apóstol Juan en la primera Lectura. El amor perfecto disipa el temor: en el amor no hay temor, porque el temor supone un castigo y quien teme no es perfecto en el amor. No es libre. Siempre tiene temor de que suceda algo doloroso, triste. Que me vaya mal en la vida o que ponga en peligro mi salvación eterna… Tantas imaginaciones porque no ama. Quien no ama no es libre. Y su corazón estaba endurecido, porque aún no habían aprendido a amar”. 
El Espíritu vuelve libres y dóciles Entonces, se preguntó Francisco: “¿Quién nos enseña a amar? ¿Quién nos libera de esta dureza?”. Y su respuesta fue: 
“Tú puedes hacer mil cursos de catequesis, mil cursos de espiritualidad, mil cursos de yoga, zen y todas estas cosas. Pero todo esto jamás será capaz de darte la libertad de hijo. Es sólo el Espíritu Santo quien mueve tu corazón para decir ‘Padre’. Sólo el Espíritu Santo es capaz de disipar, de romper esta dureza del corazón y hacer un corazón… ¿blando?… No sé, no me gusta la palabra… “Dócil”. Dócil al Señor. Dócil a la libertad del amor”.

viernes, 9 de enero de 2015

7 puntos para verificar si determinadas palabras puestas en boca del Papa son de él o no

Los Papas siempre han pronunciado discursos, homilías, escrito cartas, etc. Pero antes no existían las redes sociales que difundieran su mensaje de manera directa e inmediata a millones de personas. Al Papa Francisco, en concreto, le ha tocado ejercer su ministerio de sucesor del apóstol san Pedro en esta circunstancia. Además habla mucho y a la gente –en términos generales– le gusta lo que dice y cómo lo hace: sintoniza con su mensaje así que lo difunde. Sin embargo hay un problema: muchos inventan o ponen en boca del Papa palabras que él nunca ha dicho y que suscitan confusión en las personas. ¿Cómo saber si determinadas palabras las dijo o no el Papa?

1. Si tiene duda, «google» las palabras puestas en boca del Papa y vea si se encuentran en la web oficial del Vaticano (www.vatican.va). Si no están ahí, dúdelo.

2. No siga perfiles falsos del Papa en Facebook: el Papa Francisco no usa esa red social ni tiene una página oficial. El canal oficial del Vaticano en Facebook es éste: https://www.facebook.com/news.va.es.

3. No siga cuentas falsas del Papa en Twitter. El Papa tiene una cuenta oficial verificada (https://twitter.com/Pontifex_es) y el Vaticano otra oficial también verificada (https://twitter.com/vatican_va_es).

4. No dé «me gusta», «compartir» o haga «retuit» a contenidos sobre los que usted mismo duda la procedencia, la ortodoxia de lo expresado o de cuentas no oficiales. Si lo hace sólo va a ayudar a que más personas queden confundidas.

5. No crea todo lo que aparece en la web por el simple hecho de decir que «lo dijo el Papa». A veces lo que muchos hacen es tomar frases de aquí y allá, dichas en diferentes momentos y circunstancias por lo que se da la apariencia de que el Papa ha dicho cosas que en realidad jamás ha pronunciado. Eso no es honesto pues se hace decir al Papa cosas que no dijo o que precisan un contexto.

6. Consulte las web oficiales donde queda recogido lo que el Papa dice diariamente:

News.va: http://www.news.va/es
Radio Vaticana: http://es.radiovaticana.va/
L´Osservatore Romano: http://www.osservatoreromano.va/es
Centro Televisivo vaticano: http://www.ctv.va/

7. Siga sólo fanspage y cuentas de Twitter de las que le conste que son verdaderamente católicas y deje de seguir a las que no lo son.

Y podría ser la 8 pero dejemos todo en 7: siga este blog, el blog Actualidad y Análisis o mi cuenta en Twitter donde siempre encontrará verdades.

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Ejemplo de imagen falsa que circula en las redes sociales atribuyendo palabras al Papa:


jueves, 8 de enero de 2015

Angelina Jolie visita al Papa Francisco y presenta su película dentro del Vaticano


El jueves 8 de enero de 2015 el Papa Francisco recibió en audiencia privada a Angelina Jolie, esposa de Brad Pitt, en calidad de embajadora de la ONU. La actriz presentó la película Unbroken en el Vaticano, concretamente en la Casina Pío IV:




Actualización 21:57 pm: información publicada por ZENIT News Agency:

El santo padre Francisco recibió este jueves en el Vaticano a la actriz y directora estadounidense Angelina Jolie, con quien tuvo breve saludo, después de la proyección de la película “Unbroken”, dirigida por Jolie. A lo largo de su carrera, Jolie ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos dos Premios Óscar (uno a mejor actriz y recientemente el premio humanitario) y tres Globos de Oro. Actualmente forma parte del Alto Comisario de las Naciones Unidas para los Refugiados.  
La proyección fue el la Casina Pio IV, sede de la Pontificia Academia de las Ciencias, dentro del Vaticano. En una nota del director de la Oficina de prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, se lee que la película “presenta valores positivos desde el punto de vista humano y espiritual, en particular sobre el perdón”.  
 El Santo Padre no asistió a la película, que en cambio fue vista por el canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, Mons. Sánchez Sorondo, y por un grupo de embajadores ante la Santa Sede.  
La película nos sitúa en el año 1936 y cuenta la historia verídica del joven atleta Louis Zamperini (Jack O'Connell, The Somnambulists), que participó en los Juegos Olímpicos de ese año. Más tarde, se alistó en el Ejército de Estados Unidos, donde se convirtió en piloto de guerra. Durante la contienda, Zamperini sufrió un accidente en el Pacífico y se vio obligado a sobrevivir en una situación límite, sin agua ni comida, durante 47 días, hasta que los japoneses le detuvieron y le hicieron preso. Así, la situación de Zamperini, convertido ahora en prisionero de guerra, se hizo aún más difícil y fue objeto de torturas por parte de sus captores.

Papa Francisco y los atentados en Francia: la cercanía del Santo Padre en Twitter, en la misa y por medio de la comunicación institucional


El Papa Francisco ha querido mostrar su cercanía ante los atentados acontecidos el 7 de enero en París con un tuit desde su cuenta personal en Twitter:


Lo ha hecho también al inicio de la homilía durante la misa celebrada la mañana del 8 de enero en la capilla santa Marta, dentro del Vaticano, por las víctimas del atentado:
El atentado de ayer en París nos hace pensar en tanta crueldad, crueldad humana; en tanto terrorismo, sea el terrorismo aislado, sea al terrorismo de Estados. ¡La crueldad de la cual es capaz el hombre! Rezamos en esta misa por las víctimas de esta crueldad. ¡Tantas! Y pedimos también por los crueles, para que Señor cambie su corazón.
Ciertamente también se ha expresado la solidaridad por los cauces institucionales. La mañana del 8 de enero de 2015 la Sala de Prensa de la Santa Sede publicaba una declaración de su director, a nombre del Papa:
El Santo Padre expresa la más firme condena por el horrible atentado que ha sacudido esta mañana la ciudad de París con un alto número de víctimas, sembrando la muerte, hundiendo en la consternación a la entera sociedad francesa, turbando profundamente a todas las personas amantes de la paz, mucho más allá de los confines de Francia.

El Papa participa con la oración al sufrimiento de los heridos y de las familias de los difuntos y exhorta a todos a oponerse con todo medio a la difusión del odio y de toda forma de violencia, física y moral, que destruye la vida humana, viola la dignidad de las personas, mina radicalmente el bien fundamental de la convivencia pacífica entre las personas y los pueblos, no obstante las diferencias de nacionalidad, de religión y de cultura.

Cualquiera sea la motivación la violencia homicida es abominable, no es jamás justificable, la vida y la dignidad de todos deben ser garantizados y tutelados con decisión, toda instigación al odio debe ser rechazada, el respeto del otro debe ser cultivado.

El Papa expresa su cercanía, su solidaridad espiritual y su apoyo a todos aquellos que, según sus diversas responsabilidades, continúan a empeñarse con constancia por la paz, la justicia y el derecho, para curar en profundidad los origines y las causas del odio, en este momento doloroso y dramático, en Francia y en toda parte del mundo marcada por tensiones y violencias.
El mismo miércoles del atentado el Papa recibió en el Vaticano –coincidentemente- a un grupo de líderes musulmanes procedentes de Francia:

domingo, 4 de enero de 2015

Crece el Colegio Cardenalicio: los nombres de los nuevos cardenales nombrados por Papa Francisco en 20 tuits

Un solo cardenal de Curia y ninguno de las grandes metrópolis del orbe que habían contado o a las que se les podría asignar un purpurado (Chicago, Filadelfia, Los Ángeles, Monterrey, San Juan de Puerto Rico, Asunción, Madrid, Berlín o Sydney, por poner algunos ejemplos). Los nuevos cardenales proceden de esa latitud a la que Francisco llama «periferias». El portavoz de la Sala de Prensa del Vaticano ha explicado que el criterio de elección ha sido la universalidad de la Iglesia. Y así es: hay 18 países representados. No hay nuevos cardenales para Norteamérica porque, afirma el portavoz vaticano, su número actual ya es consistente.

De entre los nuevos cardenales nombrados los hay que proceden de países donde no habían tenido nunca uno (por ejemplo Cabo Verde, Myanmar e Islas Tonga). ¿Y uno solo de curia? Actualmente los cardenales electores que desarrollan su ministerio en la curia romana ascienden a un cuarto del Colegio Cardenalicio. Por otra parte, había sólo 12 puestos «libres» para cardenales electores y el Papa ha nombrado 15 (20 si se toma en cuenta a los no nombrados cardenales pero que ya no podrían ser electores por límites de edad).

El P. Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, ha comentado que en esta lista se puede apreciar el hecho de que el Papa no se siente vinculado a la tradición de «sedes cardenalicias» por la cual algunas diócesis parecían conllevar casi de forma automática la birreta cardenalicia.

Finalmente, sobre los nuevos cardenales eméritos, el portavoz vaticano ha dicho que «ellos representan a tantos obispos que, con la misma solicitud de pastores han servido en diócesis pero también en la curia y en el servicio diplomático. El nombramiento cardenalicio quiere ser, entonces, un reconocimiento dado simbólicamente a algunos, pero reconociendo los méritos de todos».

Tras los nuevos nombramientos el cardenal más joven es el arzobispo de Tonga (nació en 1961) y el mayor el emérito de Manizalez, Colombia (nació en 1919).

La lista completa a continuación como la fuimos dando a conocer en tiempo real vía Twitter:

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Obispos eméritos nombrados cardenales

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sábado, 3 de enero de 2015

Pido a Dios que os acaricie con su ternura: llamada telefónica del Papa (grabada en YouTube) a los cristianos de Iraq

El Santo Padre quiso tener un gesto de especial cercanía a los cristianos que padecen persecución por causa de su fe y por eso el 24 de diciembre de 2014 hizo una llamada telefónica a una comunidad de cristianos de Iraq. La llamada comenzó bien (fue en italiano) pero después hubo problemas. SAT2000, el canal de los obispos italianos, registró un momento y después grabó la bendición que el Papa mandaba a los cristianos de Iraq. No he encontrado una traducción de esto en la web oficial del Vaticano (ordinariamente debería estar aquí pero de hecho ni siquiera aparece como actividad oficial).

viernes, 2 de enero de 2015

El Papa se comunica con los brasileños por medio de YouTube

Mensaje en video del Papa Francisco a los brasileños en ocasión del 450 aniversario de Río de Janeiro. El video ha sido publicado en el canal de YouTube de la arquidiócesis de Río de Janeiro. El texto íntegro en lengua portuguesa puede leerse en este enlace.

El artículo sobre Papa Francisco que ha encendido el debate periodístico en ámbito católico


Amplía repercusión ha tenido en Italia -y no sólo- el artículo que el 24 de diciembre de 2014 publicara en Il Corriere della Sera uno de los intelectuales italianos más reconocidos dentro y fuera de la península itálica: Vittorio Messori. En ese texto (o reflexión personal, como el mismo Messori lo llama) Vittorio habla de la oscilación entre adhesión y perplejidad suscitada por algunos gestos del Papa Francisco al que no duda en calificar de imprevisible. 

No les ahorro la lectura del artículo que si me pidieran publicar con mi nombre no dudaría en firmar. Lo traigo aquí gracias a una traducción al castellano pero también con el objetivo de balancear las críticas mordaces que se han echado contra Messori y que me parecen absolutamente injustas porque evaden el núcleo de lo que el autor pone sobre la mesa.

Personalmente me reconozco en ese católico medio del que Messori habla y algunos ingenuamente dudan que existan. En el fondo, en el afán de contestar por contestar a Vittorio, se han quedado sin respuesta las preguntas verdaderamente fundamentales que ya insinuadas o explícitamente formuladas pueblan el artículo que hoy aquí les ofrecemos y que ha sido el centro de las discusiones.

Naturalmente nuestra adhesión va al vicario de Cristo siempre. Un adhesión madura que se expresa en ocasiones como perplejidad y deseo de comprender mejor para valorar más.

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Las dudas sobre el giro del Papa Francisco 
Vittorio Messori

Creo que sea honesto admitirlo enseguida: abusando, tal vez, del espacio que se me concede, lo que aquí propongo es, más que un artículo, una reflexión personal. Más bien, una especie de confesión que con gusto habría pospuesto, si no me hubiera sido solicitada. Pero sí, la habría pospuesto porque mi valoración (y no sólo la mía) de este papado oscila continuamente entre la adhesión y la perplejidad, es un juicio mutable según los momentos, las ocasiones, los temas.

Un Papa no imprevisto: en lo que pueda valer, yo era uno de los que esperaban un sudamericano y un hombre de pastoral, de experiencia diaria de gobierno, como para equilibrar a un admirable profesor, un teólogo demasiado refinado para ciertos paladares, como es el amado Joseph Ratzinger. Un Papa no imprevisto, por lo tanto, pero que enseguida, desde ese inicial «buonasera», se ha revelado imprevisible, tanto que poco a poco algún cardenal que estaba entre sus electores ha cambiado de opinión.

Una imprevisibilidad que aún sigue y que turba la tranquilidad del católico medio, acostumbrado a no pensar, en lo que atañe a la fe y las costumbres, con su propia cabeza, exhortado a limitarse a «seguir al Papa». Ya, pero, ¿a qué Papa? ¿El de ciertas homilías matutinas en Santa Marta, de predicaciones de párroco a la antigua, con buenos consejos y sabios proverbios, que incluso advierte con insistencia sobre no caer en las trampas que nos tiende el demonio? ¿O el que telefonea a Giacinto Marco Pannella [líder del Partido Radical, de izquierdas, ndt] que está haciendo la enésima e inocua huelga de hambre y al que le desea «buen trabajo» cuando, desde hace decenios, el «trabajo» del líder radical ha consistido y consiste en predicar que la verdadera caridad está en luchar por el divorcio, el aborto, la eutanasia, la homosexualidad para todos, la teoria de género, etcétera, etcétera?

¿El Papa que en el discurso de estos días a la Curia romana se ha remontado con convicción a Pío XII (pero, en verdad, al mismo San Pablo) definiendo la Iglesia como «cuerpo místico de Cristo»? ¿O ese que, en la primera entrevista a Eugenio Scalfari, ha ridiculizado a quien piensa que «Dios es católico», casi que la Iglesia una, santa, apostólica, romana es algo opcional, un accesorio que se puede vincular o no, según el gusto personal, a la Trinidad divina?

¿El Papa argentino consciente, por experiencia directa, del drama de América Latina, a punto de convertirse en un continente ex catolico, al pasarse en masa sus poblaciones al protestantismo pentecostal? ¿O el Papa que coge el avión para abrazar y desear muchos éxitos a un queridísimo amigo, pastor precisamente en una de las comunidades que está vaciando las católicas justamente con el proselitismo que él condena duramente en los suyos?

Naturalmente, podríamos continuar con esos aspectos que parecen -y tal vez son de verdad- contradictorios. Se podría, pero no sería justo para un creyente. Éste sabe que no se mira a un Pontífice como a un presidente electo de una república o como a un rey, heredero casual de otro rey. Es verdad que, en el cónclave, esos instrumentos del Espíritu Santo que, según la fe, son los cardenales electores comparten los límites, los errores, tal vez los pecados, que distinguen a toda la humanidad. Pero cabeza única y verdadera de la Iglesia es ese Cristo omnipotente y omnisciente que sabe algo mejor que nosotros cuál es la elección mejor en lo que atañe a su representante terrenal temporal.

Una elección que puede parecer desconcertante a los limitados ojos de los contemporáneos, pero que después, en la perspectiva histórica, revela sus razones. La persona que conoce verdaderamente la historia se sorprende y le da que pensar el descubrir que -en la perspectiva milenaria que es propia de la Iglesia católica- cada Papa, haya sido consciente o no de ello, ha interpretado su parte idónea que, al final, se ha revelado necesaria.

Precisamente por esta consciencia he elegido, en lo que a mí respecta, observar, escuchar, reflexionar sin atreverme a dar opiniones intempestivas, incluso temerarias. Remontémonos a una pregunta demasiado citada también fuera de contexto: «¿Quién soy yo para juzgar?». Yo, que como cualquier otra persona, con la excepción de uno solo, no estoy ciertamente asistido por el «carisma pontificio», por la asistencia prometida del Paráclito. Y para quien quisiera juzgar, ¿no le dice nada la aprobación plena, repetida en varias ocasiones -tanto oralmente como por escrito-, de la actividad de Francisco por parte de ese «Papa emérito» tan distinto en estilo, formación, incluso en el programa mismo?

Es terrible la responsabilidad de quien está llamado hoy a responder a la pregunta: «¿Cómo anunciar el Evangelio a los contemporáneos? ¿Cómo mostrar que Cristo no es un fantasma pálido y remoto sino el rostro humano de ese Dios creador y salvador que puede y quiere dar a todos un sentido para la vida y la muerte?». Las respuestas son muchas, a veces contrastantes entre ellas.

En lo poco que puedan valer, después de decenios de experiencia eclesial yo también tendrías mis respuestas. Tendría, digo: el condicional es obligatorio porque nada ni nadie me asegura que he entrevisto el camino adecuado. ¿No correría el riesgo, tal vez, de ser como el ciego evangélico, ese que quiere guiar a todos los otros ciegos acabando así todos en la fosa? Así, ciertas elecciones pastorales del «obispo de Roma», como prefiere llamarse, me convencen; pero otras me dejarían perplejo, me parecerían poco oportunas, incluso me parecerían sospechosas de un populismo capaz de obtener un interés tan amplio como superficial y efímero. Tendría que plantear algunas observaciones a propósito de prioridades y contenidos, en la esperanza de un apostolado más fecundo.

Tendría, pensaría: con el condicional, lo repito, como exige una perspectiva de fe donde cualquiera, incluso el laico (lo recuerda el Código canónico) puede expresar su pensamiento, siempre que sea sosegado y motivado, sobre las tácticas de evangelización. Dejando, sin embargo, al hombre que ha salido vestido de blanco del Cónclave la estrategia general y, sobre todo, la custodia del depositum fidei. En cualquier caso, sin olvidar lo que el propio Francisco ha recordado precisamente en el duro discurso a su Curia: es fácil, ha dicho, criticar a los sacerdotes, pero ¿cuántos rezan por ellos? Queriendo también recordar que él es, en la Tierra, el «primero» entre los sacerdotes. Y, por lo tanto, solicitando de quien critica esas oraciones de las que el mundo se ríe pero que guían, en secreto, el destino de la Iglesia y del mundo entero.

Traducción: Helena Serrano