sábado, 6 de diciembre de 2014

Twitter: primera vez que el Papa comparte un video (y los destinatarios son los cristianos de Iraq)

El video ha sido proyectado en la plaza de la catedral local.
Aprovechando que el Card. Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, visitaría Iraq, el Papa ha querido mandar un video a los cristianos de aquellas tierras que, como sabemos, padecen persecución a causa de su fe en Jesucristo y su fidelidad a la Iglesia.

Una parte del video fue adelantado desde la cuenta de Twitter del Papa (sienso así, dato anecdótico) la primera vez que el Papa comparte un video en y desde Twitter:



Sobre la situación de los cristianos en Medio Oriente, especialmente en Iraq, habló el Papa en la rueda de prensa ofrecida en el vuelo Estambul-Roma del pasado domingo 30 de noviembre. Interrogado sobre una visita a Iraq dijo:
Sí. Yo quería ir a un campamento, y el Dr. Gasbarri hizo todos los cálculos, hizo de todo, pero hacía falta un día más, y no era posible. No era posible por muchas razones, no sólo personales. Pedí entonces a los Salesianos que trabajan con los niños refugiados, que los trajeran. Y he estado con ellos antes de ir a visitar al Arzobispo armenio, enfermo en el hospital y luego, al final, al aeropuerto. Y he tenido un diálogo con ellos. Y aquí aprovecho la oportunidad para dar las gracias al gobierno turco: es generoso, es generoso. He olvidado el número de refugiados que tiene... ¡Un millón! Pero usted sabe lo que significa un millón de personas que te vienen y hay que pensar en su salud, su alimentación, en dar una cama, una casa... Ha sido generoso. Y quiero agradecérselo públicamente.
A continuación la nota de prensa de la Sala de Prensa de la Santa Sede y al final el video completo y una fotogalería extraída de la web de los cristianos en Erbil donde, como se ve, la fe es tan viva que la siguen manifestando públicamente:
El cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon (Francia) es portador de un mensaje en vídeo del Papa Francisco a los cristianos y al pueblo de Iraq que se proyecta esta tarde en la ciudad de Erbil. El hermanamiento de la diócesis del purpurado con la de Mosul, comenzada el pasado verano, ha dado lugar a numerosas iniciativas en favor de la población iraquí entre las que se cuenta el viaje del cardenal con un grupo de voluntarios a Erbil. Publicamos el texto integral del mensaje del Santo Padre.

''Me gustaría saludar a todos y cada uno de vosotros, junto con el cardenal Philippe Barbarin, que os lleva de nuevo la preocupación y el amor de toda la Iglesia. Yo también, quisiera estar allí, pero ya no que puedo viajar, lo hago así ... pero estoy muy cerca de vosotros en estos momentos de prueba. Regresando de mi viaje a Turquía dije: Los cristianos son expulsados de Oriente Medio y sufren . Os doy las gracias por vuestro testimonio; hay tanto sufrimiento en él. ¡Gracias! ¡Muchas gracias!.

Parece que no quieren que allí haya cristianos, pero vosotros dais testimonio de Cristo. Pienso en las llagas, en el dolor de las madres con sus hijos, de los ancianos y de los desplazados, en las heridas de los que son víctimas de cualquier tipo de violencia.

Como recordé en Ankara, suscita una particular preocupación que a causa principalmente de un grupo extremista y fundamentalista, enteras comunidades, especialmente - pero no sólo - los cristianos y los yazidíes, hayan padecido y sufran todavía una violencia inhumana debida a su identidad étnica y religiosa. Cristianos y yazidíes han sido expulsados por la fuerza de sus hogares y han tenido que renunciar a todo para salvar la vida y no renegar de la fe. La violencia se ha cebado también en los edificios sagrados, en los monumentos, en los símbolos religiosos y en los patrimonios culturales, como si quisiera borrar todas las huellas, toda la memoria de los otros.

¡Como líderes religiosos, tenemos la obligación de denunciar todas los violaciones de la dignidad y los derechos humanos!
Hoy me gustaría acercarme a vosotros que soportáis este sufrimiento, estar cerca de vosotros ... Y pienso en Santa Teresa del Niño Jesús, que decía que ella y la Iglesia se sentían como una caña: cuando arrecian el viento y la tormenta, la caña se dobla, pero no se rompe. En este momento vosotros sois esa caña, os dobláis por el dolor, pero tenéis fuerza para llevar vuestra fe, que para nosotros es un testimonio. ¡Hoy sois las cañas de Dios. Las cañas que se pliegan bajo este viento feroz, pero que después se enderezarán!

Quiero daros las gracias de nuevo. Pido al Espíritu que hace nuevas todas las cosas, que de a cada uno de vosotros fortaleza y resistencia. Son dones del Espíritu Santo. Y al mismo tiempo pido encarecidamente, como hice en Turquía, mayor convergencia internacional para resolver los conflictos que ensangrientan vuestras tierras de origen, para contrarrestar las otras causas que impulsan a las personas a abandonar su patria y para promover las condiciones para que puedan permanecer o regresar. Espero que regreséis, que podáis regresar.

Queridos hermanos y hermanas, estáis en mi corazón, en mi oración y en los corazones y oraciones de todas las comunidades cristianas a las que pediré que recen especialmente por vosotros el 8 de diciembre, que recen a la Virgen, para que os proteja mantenerse: Ella, que es madre, os proteja.

Hermanos y hermanas, vuestra resistencia es martirio, rocío que fecunda. Por favor, os pido que recéis por mí; que el Señor os bendiga, que la Virgen os proteja. Que Dios omnipotente os bendiga, Padre, Hijo y Espíritu Santo''.