miércoles, 26 de noviembre de 2014

Un discurso ante políticos europeos de todos los colores y sensiblidades: 14 interrupciones (por aplauso)

Juan Pablo II había sido el único Papa que visitó el Parlamento Europeo. Lo hizo en 1988 y su visita no estuvo exenta de cierta polémica. Tristemente, durante su intervención en el hemiciclo, un europarlamentario le lanzó consignas y sacó un letrero contra el ahora santo.

Más de 20 años después otro Papa visita el Parlamento Europeo de Estrasburgo y pronuncia un amplísimo discurso que no sólo logra ganarse la atención de los presentes sino también su aplauso. 14 veces fue interrumpido el Papa para ser ovacionado por lo que decía. Curiosamente, un par de aplausos son para cuando defiende la vida humana desde la concepción y otro más cuando habla a favor de la familia y el matrimonio.



Permítaseme un comentario más: no es habitual encontrarse con tuits de políticos de sensibilidades más bien opuestas a la Iglesia con un tono de cordialidad hacia el Papa. Pero a raíz del discurso de Francisco en el Parlamento Europeo hemos visto ese tipo de tuits en la francesa Ségolène Royal y el español Pablo Iglesias:



Va siendo cada vez más común que los políticos se agarren a la buena fama y favor popular de que goza el Papa para acarrear a sus propuestas cierta afinidad que puede derivar en la consecución de algunos votos. Bastaría ver la falta de coherencia en el discurso del promotor del chavismo en España, Pablo Iglesias, cuando eligieron a Bergoglio como Papa (ninguna persona ha acusado directamente al Papa de colaboracionismo con la dictadura argentina).