domingo, 19 de octubre de 2014

Pablo VI y la historia (poco conocida) de la corona pontificia vendida para dar el dinero a los pobres


Corrían los primeros años de 1960 cuando, en un noble gesto de desprendimiento y solidaridad para con los pobres, el Papa Pablo VI puso en venta su tiara pontificia (la “corona” del Papa). 

Se trataba de un acto de singular valor: cuando el Card. Montini fue elegido Papa, los fieles de la arquidiócesis de Milán, de donde él era obispo, le regalaron la tiara. La tiara pontificia era doblemente “suya”: un regalo para el nuevo Papa Pablo VI en virtud de que había sido pastor de los católicos de Milán. El valor afectivo de la tiara era más que comprensible.

La tiara pontificia fue comprada por 1 millón de dólares por el cardenal Francis Joseph Spellman, arzobispo de Nueva York (gracias al apoyo de los fieles católicos), y hoy se encuentra en exhibición en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington. El monto de la compra se destinó a poblaciones africanas, organizaciones de caridad y a la obra de Madre Teresa de Calcuta.

Después de Pablo VI, ni Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI o Papa Francisco han vuelto a usar la tiara pontificia. Benedicto XVI fue el primer pontífice que incluso la retiro de su escudo pontificio. Papa Francisco siguió ese ejemplo y tampoco la usó en su escudo oficial.