viernes, 12 de septiembre de 2014

Sobre el primer selfie con Benedicto XVI: algunas reservas


La tarde del 11 de septiembre de 2014 comenzó a circular la foto: era el primer selfie realizado junto a Benedicto XVI. En realidad no era uno sino dos. El primero que se aventuró a publicarlo fue el seminarista napolitano Giuseppe Ricciardi. Horas después haría lo propio el padre Sebastiano Sequino. Ambos habían sido recibidos por el papa emérito en el monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano, donde aprovecharon la ocasión para estas fotos sui generis.

Es verdad que, como se anunciaba en los primeros tuits, se trataba del primer selfie de Benedicto XVI, pero cuál era exactamente lo importante del hecho. Parecía más que la noticia era el logro que el evento en sí mismo.


En torno a esto alguien expresó atinadamente sus dudas en Twitter: «Me gustaría saber si el autor de la foto le ha dicho a Benedicto XVI qué es un selfie y qué iba a hacer con él». En Facebook otra periodista anotó en italiano (la traducción es mía): «Un Papa no es Laura Pausini… Basta de tratar a los papas como estrellitas de pop».

Desde hace tiempo llevo reflexionando en torno al tema de los selfies pues suponen más que una moda. Creo que a Benedicto XVI es más para pedirle firmar un libro que una autofotografía… Selfies que en los casos de otras grandes personalidades, como la del presidente de Estados Unidos, les están prohibidas (véase la noticia sobre la prohibición de la Casa Blanca al presidente Obama de acceder a tomarse selfies).

Aquí otras fotos del encuentro del papa emérito con los autores de los dos selfies





Créditos fotográficos: los autores de los selfies.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Estadio de fútbol soccer profesional en Argentina llevará el nombre del Papa Francisco


Twitter ha sido el canal por el que el campeón del fútbol argentino (y de toda América dado que también ganó la Copa Libertadores), el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, dio al mundo la primicia: el nuevo estadio ubicado en el barrio de Boedo llevará el nombre del socio más famoso del equipo de soccer: Papa Francisco.
El estadio será construido en Av. La Plata en los próximos años. La web oficial del club de soccer también ha publicado una nota al respecto.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Papa Francisco cambia de imagen en Twitter y usa por vez primera una foto en sus mensajes


La mañana del viernes 5 de septiembre de 2014 las diferentes cuentas idiomáticas del Papa Francisco en Twitter presentaron dos novedades: por una parte un rediseño de imagen que presenta una foto de perfil más jovial y una portada más viva y elocuente como parte de la configuración de inicio del account del Vicario de Cristo en Twitter.

La segunda novedad fue el tuit que envío Papa Francisco: por primera vez incluía una fotografía. Si ya en el pasado había usado un hashtag, ahora llegó el turno al lenguaje de la imagen que refuerza todavía más las palabras del Pontífice.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Papa Francisco: portada de la edición de septiembre de la revista Fortune



Lo llaman «gestor de élite», un apelativo que se suma a aquel de «CEO ejemplar» que le dio The Economist en clara referencia a la manera como el Papa Francisco ha tomado la batuta para ocuparse de algunos necesarios remozamientos en la Iglesia católica.

A estas alturas del pontificado de Francisco parece ya no ser novedad que una de las publicaciones de negocios más antiguas y conocidas del mundo (la revista Fortune fue fundada en 1930) se ocupe de un personaje al que la competencia directa de Fortune –Forbes Magazine– consideró el hombre más influyente del año 2013 y al que también dedicó su portada.

Pero el artículo de Shawn Tully y la portada que Fortune otorga en su edición de septiembre de 2014 al Papa Francisco van más allá de tratar el vuelco de imagen que ha supuesto para la Iglesia en general, y para el Vaticano en particular, la llegada del primer pontífice argentino a la cátedra de san Pedro. Es verdad que el escrito («This pope means business») refiere las reformas financieras emprendidas en el Vaticano, la inclusión de grandes firmas como KPMG, Ernst and Young, Deloitte and Touche o McKinsey and Co., en ese proceso, o la capacidad de particular liderazgo del Papa Bergoglio para llevar adelante todo eso; pero Fortune Magazine se ocupa también de un aspecto de las finanzas vaticanas que, tal vez sin pretenderlo, desmonta las leyendas negras en torno a las supuestas riquezas de la Iglesia y que bien podría calificarse de apología. Y esto es una síntoma significativo de buen periodismo: ese que dice las cosas que no se quieren creer porque van a menoscabo del imaginario popular.

En uno de los amplios párrafos del reportaje central de la revista se habla del inestable estado financiero de la Santa Sede: «su riqueza es mucho más modesta que su imagen suntuosa», puntualiza. Shawn Tully, autor del artículo, explica la triple procedencia del dinero que maneja la Iglesia: 1) el mismo Vaticano, 2) las órdenes religiosas y 3) las diócesis esparcidas en todo el mundo. La economía de órdenes religiosas y diócesis funciona autónomamente, si bien ambas hacen llegar fondos al Vaticano, el cual los destina, sobre todo, a las misiones o a obras de caridad del Papa. En todo caso, según Fortune, esas contribuciones son insuficientes pues apenas representan el 4,5% de los ingresos totales.

¿De dónde procede el resto? Fortune explica que la fuente «Vaticano» supone dos entidades prácticamente independientes: por una lado la que opera al Estado de la Ciudad del Vaticano (entidad homologable a un gobierno municipal de tamaño medio) y, por otra, la Curia Romana, el ente central que apoya al Papa en el gobierno de la Iglesia católica y cuya sede está precisamente en la Ciudad del Vaticano.

La Ciudad del Vaticano, en cuanto estado independiente, tiene como principal medio de ingresos a los Museos Vaticanos y el sector turismo. Gracias a esto en los últimos años ha tenido un superávit de no pocos millones (en 2013 gastó 332 millones de euros y tuvo un beneficio de 377 millones. El superávit fue de 45 millones de euros). ¿En qué se ocupan esos millones de beneficio? En pagar las pensiones de los empleados jubilados del Vaticano.

Pero como también hay que apoyar los gastos de la Curia Romana, que no genera ingresos sino sólo egresos, entonces los beneficios resultan insuficientes. Piénsese, por ejemplo, en que tan sólo la Radio Vaticana tiene 330 empleados, gasta 37 millones anuales y apenas ingresa un millón por concepto de publicidad. Las nunciaturas del Vaticano en los países con los que éste tiene relaciones diplomáticas supone otro gasto fuerte: 30 millones al año para las 113 representaciones diplomáticas de la Santa Sede.

Pagar los salarios de los 4,822 empleados que tiene el Vaticano y la Curia Romana representan otro egreso fortísimo. Aunque algunos de los «empleados» son eclesiásticos o monjas, ya a estos, como dice Fortune, se les paga salarios relativamente bajos (28,000 dólares al año, lo que supone un 25% menos que el promedio de 37,800 dólares que percibe un trabajador italiano medio del sector privado). De cualquier manera, tres cuartas partes de los empleados del Vaticano son laicos.

Finalmente Fortune menciona otro punto de la economía inestable del Vaticano: «sus ingresos provenientes de las inversiones -casi la mitad del total- son impredecibles, y los rendimientos son mucho más bajos de lo que deberían ser. La Santa Sede no posee una fuente confiable de ganancias del banco del Vaticano o IOR. El IOR (Instituto para las Obras Religiosas) ofrece regularmente alrededor de $70 millones para los ingresos de explotación. Tal vez la característica más sorprendente de las finanzas del Vaticano es el tamaño extremadamente modesto de su cartera de acciones, bonos y bienes raíces».

Tratándose de una revista de negocios era comprensible que la investigación se centrara en ese campo. El resultado del trabajo no sólo muestra –en término de imagen– la buena salud que goza el Papa también en 2014 sino que también redimensiona esas construcciones más o menos fantásticas en torno a los dineros que realmente maneja el Vaticano.