viernes, 25 de abril de 2014

El milagro que posibilitó la canonización de Juan Pablo II contado por la mujer curada milagrosamente


El editor de la edición en español de ZENIT News Agency ha entrevistado a la mujer curada milagrosamente por intercesión de Juan Pablo II, curación que ha posibilitado la canonización. Pongo primero el video donde la misma Floribeth cuenta a los medios de comunicación en el Vaticano un poco acerca de lo sucedido. También puede resultar de interés la entrevista que el mismo Sergio Mora, de ZENIT, hizo al médico que trató de hacer todo lo posible para mostrar que no se trataba de un milagro: puede verse en Entrevista al médico costarricense Ramirez Carbajal que hizo de 'abogado del diablo'.


La señora costarricense Floribeth Mora, en quien se realizó una inexplicable curación de un aneurisma cerebral por intercesión de Juan Pablo II, ha venido a Roma para la canonización del Papa polaco. La sorpresa que tuvo cuando le indicaron que le quedaba un mes de vida, el miedo, el asombro de los médicos al ver los exámenes posteriores al momento del milagro, la voz que escucho y la seguridad de que era la de Juan Pablo II. ZENIT estuvo hoy con ella, que contó varios particulares para nuestros lectores.

¿Qué pasó cuando le dijeron que tenía un aneurisma mortal y que no había salida?

--Floribeth Mora: Cuando me dieron el diagnóstico me quedé sorprendida porque uno no se lo espera, pues se considera una persona sana. Al hospital fui sendas veces para tener a mis cinco hijos. Lo peor fue diás después cuando me dijeron que me quedaba un mes de vida, ese fue el peor momento. 

¿Y entonces los médicos le dijeron que se vaya a su casa?

--Floribeth Mora: Sí fue increíble, nunca me habría esperado una noticia tan fuerte, sin embargo estaba agarrada duro de la mano de Dios, pidiendo la intercesión de Juan Pablo II. Y cuando se acercaba el momento le pedía a Dios que me dé fortaleza, porque tenía miedo, pero que Dios hiciera su voluntad y no la mía, porque la suya es la que debe prevalecer ante todo.

¿Hay algún momento particular en el que le pide al Papa su intercesión?

--Floribeth Mora: Aún no había sido beatificado, si bien siempre pensé que Juan Pablo II era un santo, no solamente ahora que lo van a canonizar, ya estando en vida lo consideraba un santo, desde siempre, una persona tan especial.

¿Cómo se dio cuenta Ud. del milagro?

--Floribeth Mora: Cuando escuché una voz que en mi cuarto que me dijo “levántate” y por una segunda vez, “levántate y no tengas miedo”. Había allí una revista que en su portada tenía la foto de Juan Pablo II y vi las manos del Papa sobresalir, entonces me levanté de la cama, sin miedo, sin agonía, con una paz increíble y sabiendo que estaba sana. Y desde ese día estoy en pié para la gloria de Dios.

¿Cuántos exámenes le habían hecho antes? ¿Consultaron en otros países?

--Floribeth Mora: En otros países no podíamos consultar porque no tenía los medios económicos para eso. Entretanto fui vista por varios médicos neurólogos en Costa Rica. Primero me hicieron un TAC luego la resonancia magnética y después la artereografía.

¿El aneurisma se veía en la artereografía o también en los otros exámenes?

--Floribeth Mora: En todos los exámenes se veía el aneurisma. Por mi parte estaba segura de mi curación inmediata si bien no tenía los medios económicos para comprobar lo que estaba diciendo. Solamente se vio seis meses después cuando me hicieron la resonancia magnética. Recuerdo y tengo muy clara en mi mente la cara de asombro del médico, corriendo de un lado a otro para ver que fueran los exámenes correctos. No entendía esos últimos exámenes, corrió a los archivos, porque dijo que una mujer que tuvo el impacto cerebral como el que yo había sufrido no podía estar así bien. Yo le dije: 'sé que estoy sana' por la intercesión de Juan Pablo II, estoy sanada. Entonces para mi eran importantes los exámenes médicos porque eran una prueba de lo que decía, y no solamente mis palabras.

¿Y después?

--Floribeth Mora: Después me vieron diversos neurólogos de Costa Rica y también del sector privado. Y siempre se sorprendían. Me reía bastante cuando decían: '¿Mujer y a vos quien te ha dicho que tenías un aneurisma?'. Y luego aquí en Roma estuve internada en octubre de 2012 en el policlínico Gemelli en donde me vieron varios médicos neurólogos, y me hicieron varios exámenes: resonancia magnética, arteriografía y otros.

¿Y quedó alguna cicatriz o alguna traza?

--Floribeth Mora: Eso es lo más importante, no hay nada en los exámenes que indique que en algún momento sufrí un aneurisma, y ni siquiera una secuela en mi parte física que indique que sufrí un daño o una paraplegia en mi lado izquierdo.

¿Por qué se encomendó a Juan Pablo II y no a otros santos?

--Floribeth Mora: Siempre admiré al padre Pío y creo en su intercesión, pero con Juan Pablo II fue distinto, era el primer papa que llegó a Costa Rica y nos impactó a todos. En ese momento yo era joven y tenía 19 años. Lo vi cuando pasó por la avenida segunda y después pude compartir en una misa que el Papa celebró en La Sabana, donde había muchos jóvenes. Y aunque lo veía desde lejos no necesité más que eso para entender quien era.

¿Cuando escuchó esa voz interior, en qué idioma la escuchó?

--Floribeth Mora: En español, era su voz fuerte, no cabía duda, no puedo dudar de lo que escuché, estoy muy segura de eso.